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LA FRESCURA DE LA
NUEVA CREACIÓN
ABC SEVILLA / 29 OCTUBRE
2005
Por Marta Carrasco
El recién inaugurado Mes de Danza
es una especie de collage de sorpresas en las que, sobre todo en
los espectáculos de calle, ofrece en ocasiones verdaderos
momentos para reseñar.
Y es que el ciclo Huellas, danza en paisajes insólitos es
quizá el que nos hace descubrir a intérpretes y creadores que
están, o bien en su plena madurez, o como en este caso, en una
frescura creativa que merece la pena poner en estas líneas.
Pese a que en otras ocasiones el Mes de Danza es como un zahorí
de la lluvia (la atrae sin cesar), el día de ayer la cosa no
pasó a mayores y el cielo se volvió azul para recibir en la
plaza Virgen de los Reyes a Marco Vargas y Chloe Brule-Dauphin,
un sevillano y una canadiense que pusieron en escena, o mejor
dicho “en la calle”, “Las 24”, un dúo sobre las reflexiones de
la vida en pareja.
Si la cosa empezó a funcionar casi como algo exótico bajo la
tópica mirada de La Giralda y unos cuantos turistas despistados,
además de los amantes de la danza de siempre, acabó sin embargo
con cerca de trescientas personas alrededor de los bailarines-bailaores.
El montaje es simple, una mesa, con dos vasos de gazpacho y dos
sillas una enfrente de otra. Ellos son bailaores de flamenco,
pero cada uno ha hecho sus pinitos en otras disciplinas.
El collage musical integra todo tipo de música, comenzando por
la canción francesa más sagrada hasta el flamenco, que
finalmente y como sorpresa, interpreta en vivo David palomar. La
coreografía es vivaz, tiene momentos de ternura, de amor, de
desamor, de fascinación e incluso de broma. La ejecución del
zapateado a dúo en una mesa puesta boca abajo es uno de los
mejores movimientos de la obra.
Ambos intérpretes se desenvuelven bien en los portés que
ejecutan, en los rasgos contemporáneos que integran el montaje,
que siempre rezuma estética flamenca, pero que se desarrolla
tambien entre los ritmos latinos de un collage musical muy bien
elegido.
Fue sin duda el día, el sol, el lugar y, por supuesto, la
obra,pero da mucha alegría contemplar la frescura de la nueva
creación.
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